En la actualidad muchos comercios realizan ventas telefónicas a través de un Call-Center donde el tarjetahabiente no está presente y donde no es posible efectuar la lectura electrónica de la tarjeta en un POS Físico. En esta situación se encuentran principalmente los comercios que realizan operaciones de “Delivery” quienes efectúan, en muchos casos, solicitudes de autorización telefónica MOTO (Mail Order – Telephone Order), o por DataEntry, asumiendo el riesgo de la transacción al no tener presencia física de la tarjeta. En otros casos, los comercios llevan un voucher manual al usuario en el punto de entrega, originando molestias al usuario y un mayor costo operativo en la transacción tanto para el comercio como para el adquirente.